06 octubre 2016

UN NUEVO AMANECER



A Pepa y Paco con mis dos manos amigas.

Cincuenta años, mi amor,
hace cincuenta años
que teníamos veinte,
que éramos ríos desbordados
conducidos por acequias de fuego
que se buscaban para incinerarse en el otro;
ahora, tras la sequía,
─lava apagada─
vivimos este barbecho
donde la pasión sestea,
al tiempo que florece
un sosegado retoñar de ternura:
un nuevo amanecer
donde los ríos no contabilizan el caudal
sino la persistente constancia
en el mapa de nuestra piel
y en la singladura de nuestro corazones.
Cincuenta años, mi amor,
hace cincuenta años
que teníamos veinte,
y aquí andamos:
aquilatando los días
en espera de una buena propina.

26 septiembre 2016

INDIFERENCIA



Inapreciable, como la hoja
que sortea la escoba del barredero
en tres pasadas consecutivas
y se queda prendida en la llaga del pavimento:
ni suma ni resta: indiferencia

Exiguo, como nota marginal
que se pierde entre los restos de la papelera
o vive en el borde esquivo de un cajero,
limosneando descanso:
ni multiplica ni divide: indiferencia.

Invisible, como el zurcido de desamor
por debajo del forro de la chaqueta
de la estatua humana que, en su quietud,
pasa por mobiliario urbano:
no es olvido social, es indiferencia.

21 septiembre 2016

EL HUECO DE TU MANO



“De tu mano
Sólo persiste el hueco.”
EMMA FONDEVILA


Para diez años ya
y llevo modelado el hueco de tu mano
por entre estos nudillos
que ya comienzan a ser sarmentosos.
Más que tu voz,
con su regusto a limón y a canela,
con su intención última
de protegerme del sol, de la brisa, de la lluvia…
Más que tus dulces y sensatos consejos;
más delicada que tu mirada de miel,
esa que no ha dejado de pastorearme
cada uno de los días de mi vida;
más cálido que tu propio regazo, madre,
mi mano apresada entre las tuyas,
es el hueco que persiste
y que en ausencia atesoro.

13 septiembre 2016

VIS A VIS



A Esther MaCo

Cuando el amor es un fugaz encuentro,
─controlado en tiempo y forma─
soñar es una muerte dulce
que aspira a resucitar
para ajustarse de nuevo al calendario
de las promesas.

Bracear sin aire,
respirar aire viciado,
urgir turgencias
y sincronizarlas a la cita
y sus registros y rigores,
a la promesa de un nuevo consuelo,
cuando la autoridad
así lo considere.

He aprendido a descender
viendo cómo otros se abren paso
por el torno de las miradas escrutadoras,
por los entresijos
de una fuente escondida,
umbrosa arboleda tupida,
donde desfogan los ríos
y se hacen tenues las laderas.

07 septiembre 2016

DORMITANDO LA SIESTA



Un acentuado sopor
recorre mi cuerpo:
el viento dormitando
el abandono,
me ha zambullido
en el sollozante suspiro
de tortuosos espectros,
esos que se licúan por cada poro
y riñen con el buqué desafinado
que se deshidrata en el jarrón.
Una cabezada
y el cuello se ha desplomado
sin rumbo y desorientado
hacia la nada.
Es el tercer día de encierro
en este in crescendo
sin pausa ni límites,
en plena afonía de la brisa.
En este mar de fuego,
tan sólo atenuado en la aurora;
todo ha quedado suspendido,
vedado, prohibido
como pecado capitalino,
como capricho de un mal legislador
que niega lo evidente.

06 septiembre 2016

COMO PRÓLOGO



Resoplabas.
Desperté y casi podíamos nadar
en la nada de nuestros cuerpos.
Es verano y ya se sabe, hace calor;
en invierno nos cubriríamos de inmediato
acurrucando nuestros cuerpos.
Resoplabas.
Fui a la cocina y regresé
con un zumo de naranjas
recién exprimido
que ni siquiera hiciste por llevarte a los labios.
Dejé el vaso en tu mesita
y te giraste
como quien huye del diablo.
Resoplabas.
Yo buscaba ganarme un beso
─como prólogo─
y tú no estabas por la labor de despertar
ni consentir carantoñas.
Resoplabas;
aunque eso no significa que yo diga que roncas.

05 septiembre 2016

LA LUNA SE HA DERRAMADO CON DERROCHE



La luna se ha derramado con derroche
y el cielo es un ascua de luz selenita
que todo lo empapa y emborriza.
Un gato maúlla en el alfeizar
de la ventana del ático y una sombra chinesca
emula torpes movimientos del cine mudo.

Noche de verano, noche intensa
de sudor e insomnio. Los grillos
deben pensar que es medio día
y emiten sus notas agudas y prolongadas.

No es noche de dormir, sino de soñar
despiertos; una vigilia impuesta,
un espectáculo de luz y sonido
que tiene celos del agua.

Por suerte, el ventilador es silencioso,
como esta queja mía, escrita,
para que ni siquiera se me oiga.

La luna llena se ha derramado
y todo es un derroche.